Playas de Brasil

Jericoacoara, playas con dunas, mucho sol y buenas olas al nordeste de Brasil

Jericoacoara es otro caso típico de pueblo de pescadores devenido en polo turístico. Es que Brasil nunca deja de sorprender con sus playas. Jericoacoara es una de las actuales playas "estrella" del nordeste brasileño. Empezando con decir que hace calor todo el año, que sus aguas templadas van del azul al verde y de que sus amplias playas se encuentran protegidas por grandes dunas de arena blanca.

Las famosas hamacas en las playas de Jericoacoara (Brasil)

Del rústico y agreste pueblito de pescadores que solía ser aún queda la naturaleza y los brillantes colores. Pero esta localidad, ubicada dentro de un parque nacional, se convirtió en un destino adorado por viajeros de todas partes del mundo.

Playas infinitas de Jericoacoara
A Jeri como le dicen aquellos que ya han quedado enamorados de estas playas no se llega tan fácilmente. Desde la ciudad de Fortaleza (estado de Ceará) se deben recorrer unos 300 kilómetros atravesando dunas o por la playa, o sea que ya llegar es toda una aventura. Lo habitual es que se llegue en avión a Fortaleza y luego se vaya a Jericoacoara con un paquete de dos o tres días con todo incluido (transporte en vehículos 4 x 4 y hotel o posada).

Cabalgatas en la playa, entre el mar y las dunas

Tranquilidad y paz es lo primero que ofrece este balneario del nordeste de Brasil, junto a paisajes soñados y la posibilidad de disfrutar de playas amplias y maravillosas.
Los que ya conocen las playas de Brasil saben que las travesías  en buggy son un clásico, pero en Jeri se convierten en una necesidad debido a la gran cantidad de dunas.
Ser un parque nacional nos invita a pensar en un bastión de la naturaleza y de hecho lo es, lo que implica el cuidado del lugar. Digámoslo así, se puede disfrutar pero con responsabilidad.

El windsurf es uno de los clásicos de las playas de Jeri

Entre los turistas que ya se están haciendo habitues de las playas de Jericoacoara se encuentran los amantes del deporte. El primero que se destaca es el sandboard por la presencia de las grandes dunas del lugar. Como nunca falta el viento y las grandes olas también es común la practica del windsurf y el kitesurf.

Caballito de mar o hipocampo
Los manglares son otra de las maravillas naturales de Jeri, se podrán apreciar contratando un paseo en barcaza. En este ecosistema perfectamente protegido se pueden observar cangrejos rojos y azules, y lo que todos quieren ver son los caballitos de mar, o hipocampos. Los hay de color rojo, amarillo o marrón, y se puede disfrutar de ellos plenamente.

¿Qué más podemos decir de estas hermosas playas? La gastronomía es otro punto interesante. Si bien estamos hablando de un poblado pequeo tiene lugares donde se puede disfrutar de los platos típicos del nordeste brasileño, empezando por todo lo que tiene que ver con los frutos del mar.
Brigadeiros
Tampoco hay que perderse algunas de las delicias que se venden frente al mar y a un precio razonable. Caipiriña, sucos de todo tipo, cervezas y limonadas frescas. También se ofrecen ostras frescas, pan de queso y camarones asados al limón. Para los que prefieren los dulces, hay cocadas y brigadeiros.


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